¿Y cómo le ganan las elecciones a Dólar Today?

0
49
views

Por: Leocenis García

Todos los gobiernos populistas y socialistas, necesitan crear un enemigo interno al cual responsabilizan de los problemas que ellos mismos crean. El asunto es más perverso, pues mientras responsabilizan a ese enemigo de la catástrofe, ellos realmente crean la catástrofe y se benefician de ella.

Es realmente increíble, que en Venezuela, la gente no entienda que el beneficiario y creador del control cambiario es el gobierno, y que el precio del dólar, es sencillamente una respuesta del mercado a esa política del Gobierno.

El Gobierno de Venezuela, ha conseguido su fin: convertir a la gente en bestias de cargas. Para lograr tan noble propósito ha transformado  a los ciudadanos en esclavos que sólo se ocupan de pensar en la supervivencia, y así ha nacido la neo esclavitud.

El Gobierno se beneficia de la inflación y, ha creado el marcador más cruel de ese proceso, es decir, el dólar paralelo. Durante el  régimen chavista, los socialistas  lograron desaparecer el mercado cambiario a fuerza de múltiples prohibiciones, discriminaciones absurdas y miles de impedimentos.

La desarticulación del mercado de las divisas ha sido total, con un valor sobre el dólar forjado arbitrariamente por el gobierno. En este mes de diciembre de 2017, el bolívar, se depreció significativamente  respecto del dólar en el mercado paralelo. En solo 25 días el bolívar ha perdido más del 60% de su valor respecto al dólar. Y como ustedes saben aproximadamente entre el 25 % y el 35% de las importaciones totales de Venezuela se realizan a la tasa de cambio del mercado negro, ya que solo una camarilla de protegidos empresarios pueden obtener los dólares baratos del gobierno.  Llámese este Mauro Libi, u otro.

Por tanto con un dólar más caro, los precios de los bienes se disparan, lanzado a Venezuela a los brazos de una inflación sin precedentes.

El alza del dólar o equivalentemente la caída del bolívar, se explica porque los venezolanos, tratando de escapar de una inflación superior al 800%, optan por proteger sus ahorros comprando bienes y dólares. Eso suele suceder en las economías donde la gente no confía en su moneda porque ésta es objeto de devaluaciones sucesivas, tal como ha sucedido con el bolívar.

La solución la organiza un mercado cambiario libre y legal, donde la gente pudiera vender y comprar libremente sus dólares sin la intervención  del gobierno, pero el régimen prefiere mantener el control como una extorsión al país.

Todo ello ha provocado la peor crisis que se ha vivido fuera de la guerra. La inflación es descomunal, la más grande del mundo (y eso es mucho decir) por mercado negro.

El gobierno culpa a Dólar Today, un portal de internet de todo esto . Pero no. Esa no es  la verdad. Es la ausencia de un mercado cambiario la real causa. El gobierno cometió  el crimen de haber cerrado las casas de bolsas en el año 2010, encarcelando a algunos de sus miembros, acusándolos de que estaban conspirando contra la estabilidad del bolívar y que estaban propiciando su devaluación, así como incentivando la inflación.

Al adoptar esa medida de cierre de casas de bolsa, dejaron al mercado sin alternativas, entonces la gente comenzó a buscar alternativas y las encontró en Cúcuta, en Colombia, donde la gente llevaba bolívares con los que compraban pesos colombianos, y al  final, con los pesos colombianos compraba dólares a una tasa de cambio muy elevada.

Ahí había varias situaciones. Una de ellas era la propia situación de Colombia, pues el precio del peso colombiano se había venido depreciando con respecto al dólar, con lo cual el precio del bolívar se había venido devaluando también.

Cuando usted quiere ver lo que le pasa a un precio que está subiendo, tiene que consultar sus variables: cómo está la oferta, cómo está la demanda, y cómo están las expectativas. Y si usted tiene un control cambiario, acaba con el mercado.

Y eso inmediatamente acaba el sistema  financiero.

Las personas que  tienen 100 millones  de bolívares , están conscientes que es una locura ponerlo en un banco a 12% de intereses, porque se arruinan. Entonces con 1.000 dólares que podrían comprar 100 millones de bolívares (el  dólar llegó 100 mil bolívares), la gente se protege de la inflación. Entonces, eso explica la debacle del bolívar, que es la debacle de un modelo económico, el modelo instaurado por los colectivistas populistas.

Si alguien en 2016, le hubiera dicho a la gente que el dólar iba a llegar a 90  o a 100 mil  bolívares, esa persona hubiera dicho que era una locura. Pero en Venezuela llegó a esos niveles y en Chile de Allende el dólar llegó a 3.500 escudos. Eso quiere decir que el precio del dólar puede ser cualquiera, siempre y cuando haya bolívares, escudos, pesos o lochas para comprarlos. ¿Entonces quién suministra esos billetes para comprar esos dólares? Los gobiernos.

Las autoridades venezolanas socialistas dicen que el dólar paralelo es una aberración, y no es un marcador real de la economía. Pero, oiga, quienes dicen  eso parecen no ver  la realidad. Todo el mundo lo ve, menos las autoridades. Uno de los atributos del precio es que te transmite información. Y la información es entonces una gran crisis de dólares. Y una gran demanda por los dólares.

Venezuela debe tener como prioridad devolver a la moneda efectividad y credibilidad como medio de pago. Y esto por supuesto implica la necesidad de generar un mercado de capitales con cierto grado de desarrollo y autonomía.

Luego, en política  social, las soluciones tienen que ser radicales. Por el lado del ingreso el objetivo inicial debe ser ordenar el sistema tributario y separar la correlación –a la larga perversa- entre ingresos y gastos.

Se necesita un sistema tributario con pocos impuestos, eficientes  y neutros, que no afecten seriamente el desarrollo de las exportaciones, ni el ahorro, ni la inversión.

En la actualidad se calcula que aproximadamente la mitad del déficit del gobierno está generado por las empresas públicas, con tarifas distorsionadas, establecidas con intervenciones abiertamente demagógicas. La solución no pasa solo por ajustes de precios y tarifas. En unos habrá que hacer un proceso de reorganización pero la medida más inteligente es privatizar.

Algunas de estas empresas deben ser privatizadas, devueltas a sus legítimos dueños, en el caso de las que el Estado obtuvo a través de expropiaciones.

Pienso que a Venezuela le tocará como a Chile durante el gobierno de Pinochet sacar un decreto que impida a las empresas públicas puedan incurrir en cualquier gasto extra o contraer cualquier deuda por encima de ciertos montos si antes no se obtiene el permiso de un ministro. Repito, esto en un periodo breve, mientras el país se abre libremente a una economía moderna.

Toda esta crisis venezolana parece de una improvisación muy criolla, en realidad no lo es. Este caos durante años ha cumplido rigurosamente el mismo libreto ejecutado en todos los socialismos desde Checoslovaquia a Cuba, desde Zimbawe a Nicaragua. La estrategia, en el fondo, es muy siniestra: potenciar y magnificar el poder político del aparato estatal a como dé lugar. Controlar las empresas, expropiarlas o intervenirlas. Destruir el sistema de precios vía la inflación demencial, todo ello con el último propósito de debilitar el derecho de propiedad. Al  final confiscar, estatizar y controlarlo todo. Ya no solo la estructura productiva, ya no solo las cosas, sino también las personas.

Destruyendo el mercado, el resto de las libertades pasan a ser nominales.

DEJA UNA RESPUESTA

Escriba su comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí