Universidad Santa María ¿Excelencia sólo en los precios? (+Fotos)

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Con costos prohibitivos colocan muy cuesta arriba la formación profesional de su matrícula

 

Redacción Seguros y Banca

 

La gratuidad de la educación es un precepto defendido desde la esencia misma de la Constitución venezolana y, desde la generación del 28 se ha defendido el acceso a ella por parte de la población menos privilegiada.

Esta realidad no se cumple cuando se habla de la educación en el ámbito privado. Desde la instauración de casas de estudio de carácter privado, es otra la realidad que ha funcionado respecto a los preceptos que deben manejarse para que funcione más como empresa que como labor humanista de formación.

Existen iniciativas, tales como fundaciones que han dejado, en los distintos ámbitos educativos, el sabor de una educación, aunque ya no gratuita, si de calidad y a un costo asequible para quienes pretenden tener a sus representados cursando estudios en unidades educativas que no dependen del estado venezolano.

Recientemente, merced de la realidad país, los ajustes realizados por la mayor parte de las instituciones ha ocasionado que los costos para cursos de pregrado ofertados a estudiantes que deseen ingresar o a quienes ya llevan lapsos recorridos dentro de las mismas sean, en muchos casos, inaccesibles.

La Universidad Santa María, fundada El 19 de octubre de 1953 y fue fundada por una mujer: doña Lola de Fuenmayor.

Esta Universidad privada del país abrió sus aulas en una vieja casona caraqueña de “El Paraíso” que había servido de sede a la embajada  de Holanda.  Empezó con las Facultades de Derecho, Farmacia y Odontología que duró poco tiempo.  Varios años después se agregaron las Facultades de Ingeniería y Economía.

En la cronología reseñada en la web, indican que la Facultad de Derecho hasta hace poco acusaba la mayor demanda de inscripciones. De ella egresan alrededor de 200 abogados al año. Con los cursos de postgrado en derecho penal y derecho procesal, civil y mercantil, la Universidad ha adquirido importancia.  A la par de esta escuela, aunque de más reciente data está la de Economía y Ciencia Sociales, con más de 4 mil estudiantes.  La población estudiantil de la Santa María para 1979 pasaba de los once mil alumnos.

La Universidad construyó un edificio para ampliación de sus actividades académicas en terrenos anexos a su sede de El Paraíso así como un polideportivo en los Chorros, en terrenos donados por la sucesión Pérez Alfonzo.  En la actualidad cuenta con instalaciones ubicadas en la carretera Petare-Santa Lucía que le permiten una mayor capacidad de matrícula y ampliar, por supuesto, la oferta académica donde ya existen las carreras en Derecho, Ingeniería (Sistemas, Industrial, Civil, Telecomunicaciones), Arquitectura, Ciencias de la Salud, Comunicación Social y otras con períodos de duración similares.

Para 2018, la oferta académica ha mostrado quizá, la cara perversa de una hiperinflación que asola a Venezuela. Desligados por completo de cualquier visión humanista, los precios que presentan para quienes deseen ingresar o continuar estudios en la institución van mucho más allá de lo que pudiera denominarse “prohibitivos” hasta llegar a un rango que sólo podría etiquetarse simple y llanamente como especulación.

Veamos algunos de los precios publicados por la institución para el segundo período de este año.

Para la carrera de Estudios Internacionales, por ejemplo, el costo por el orden de los 5.970.000 bolívares el cual puede ser cancelado en seis cuotas de 597.000, a la vez que ofrecen un descuento del 5% si realizan el pago completo.

En el programa de Comunicación Social, el monto a cancelar sería de 6.470.000 con la posibilidad de pagos en seis cuotas por un monto de 647.000 bolívares, la cifra queda en 6.166.500 si el estudiante realiza un solo pago.

Para cualquier de las ramas de Ingeniería, los montos a cancelar serán de 5.970.000 o pago de seis cuotas por 597.000 bolívares, con un pago único, el monto quedaría en 5.961.500.

Al visualizar las cifras en Arquitectura y Farmacia encontramos los mismos montos que para comunicación Social. Todos los montos llevan como optativo el SAP (Seguro de Accidentes Personales) y al oferta del descuento al realizar un solo pago.

Pero ahora viene lo “especial” de toda la información presentada hasta ahora.

De entrada, la institución hace hincapié que estos montos presentados estarán sujetos a modificaciones en los siguientes términos: “El saldo estará sujeto a incrementos y ajustes por inflación a partir del mes de junio”, esto es, las cifras están sujetas a cambios, de aumento por supuesto.

Cuando se puede sacar el cálculo de los costes por la matrícula (tres turnos funcionando, cursos de verano programados), se pueden obtener cantidades enormes (por no decir colosales) de dinero que ingresa a la institución y ello no es pecado, como ente privado, debe privilegiar lo económico para poder seguir funcionando. Lo que no se justifica es el mal estado que presentan muchas de sus instalaciones; baños inservibles, tuberías con bote de agua, sectores de cominerías y alumbrado en mal estado, falta de pupitres y una larga cadena de etcéteras.

Este recinto universitario tiene una elevada población estudiantil con más de 50 personas por sección, lo que demuestra que sus los pagos académicos son suficientes para que se le brinden mejoras salariales a aquellos que dejan su vida y conocimientos al estudiantado, los profesores. Quienes, también han denunciado que no son remunerados de manera adecuada, explican que no es suficiente.

Todo ello llama a la reflexión porque a ello también se suma una lista de irregularidades cuya existencia es posible saber a través de denuncias de estudiantes de la misma institución y entre las que se cuentan los continuos extravíos de documentos que obligan al interesado a tener que “fajarse” para lograr obtener copias. También se tiene conocimiento de que todos los materiales suministrados a los estudiantes deben cancelarse por separado lo que sobrecarga aún más la pesada carga que deben acarrear para mantenerse al día con sus documentos por el alto costo actual de copias e impresiones.

Todo lo anterior hace reflexionar acerca del slogan de la universidad “Un reto a la excelencia” podríamos estar en el caso en que se conforme en “Un reto a la supervivencia”.

Verifique la información aquí:

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