¿Qué está sucediendo con el Sector Automotor y Transporte?

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En las siguientes líneas analizaremos al sector automotor pero realizando relaciones o repercusiones en el sector transporte tratando de explicar el porqué de la drástica situación actual de dichos sectores.

En principio se debe destacar que la industria automotor (terrestre, marítima y aérea) tiene cierta relevancia en lo que se refiere a la economía venezolana dado que hasta finales de la década de los 90 hubo un porcentaje importante de esta actividad con respecto al Producto Interno Bruto. Por lo tanto, el decrecimiento de la industria automotor, tiene consecuencias relevantes en toda la economía y como es obvio son impactos negativos, esto se debe a la correlación entre la industria automotor con otros sectores económicos, en otras palabras, este sector es una demanda latente de las actividades primarias y secundarias del país,  es decir, los diferentes procesos productivos del sector automotor necesitan de la producción de los sectores tales como:  Químico,  Plástico,  Eléctrico, Electrónico, Petroquímica, Vidrio, Cauchos  y empresas dedicadas a la reconstrucción de motores y piezas de vehículos; de igual manera ocurre en el sector terciario, ya que allí se ubican las redes de comercialización de vehículos y autopartes, donde es necesario mencionar que todo esto es transversal al sector transporte.

Continuando con el desarrollo de nuestras ideas, se debe empezar a hablar grosso modo acerca de las razones de la actual crisis, donde se deben señalar las más importantes, es decir, se hace referencia a los problemas de la cadena productiva del sector automotor, que también afectan al sector transporte, donde además el último también tiene sus propias distorsiones, donde para cada caso se pueden destacar los siguientes:

  • Las industrias básicas tienen problemas de operatividad, no están produciendo a una capacidad óptima, sino a un nivel que inferior a la capacidad instalada, donde de hecho se está bastante alejado de la demanda real, lo cual contrae a la actividad automotriz.
  • La producción de materias primas que siempre se realizaban por las empresas ALCASA, SIDOR, CVG, ALUVEN etc. además de decrecer, por mucho tiempo estuvo destinándose en una proporción considerable a la construcción de viviendas (las materias primas como el acero, aluminio y hierro se destinaron a la Gran Misión Vivienda Venezuela) dejando sin recursos al sector automotor y a otros sectores económicos (productores de bienes intermedio, bienes finales, autopartistas y el mercado de reposición) ocasionando nudos críticos en varios eslabones de las cadenas productivas.
  • Las implicaciones del anterior argumento ocasionó la necesidad por parte de muchos sectores económicos en buscar recursos por otros medios, como el de la importación en mercados paralelos, elemento que ha provocado aumentos de precios e imposibilidad por parte del sector automotor y transporte en adquirir bienes de mejores calidad, afectándolos de manera radical.
  • De lo anterior el lector puede deducir que el sector en cuestión es de carácter ensamblador y dependiente a las importaciones, esto debido a la ausencia histórica de políticas que direccionara a los actores económicos a ser  exportadores, implicando que los procesos de producción y distribución se relacionen altamente a las políticas cambiarias.
  • Debido a los aspectos ya destacados, por casi una década el sector ha presentado problemas en los planes de producción, ya que al momento de realizar las importaciones obtenían divisas a través de CADIVI y debido a los transmites burocráticos solían durar un tiempo muy prolongado, provocando que se afectaran los planes de producción y comercialización de las diferentes empresas (ensambladoras, autopartista, del mercado de reposición, comercializadoras y por supuesto los transportistas).
  • También se debe destacar que los problemas actuales se vieron profundizados por las complicaciones legales, fiscales y administrativas con los diferentes organismos públicos (SENIAT, INTT, MPPI, CADIVI, BCV) creando fuertes retraso a las empresas para realizar las importaciones.
  • En la actualidad debido al proceso hiperinflacionario que sufre el país los sectores de transportistas detienen sus actividades debido a la dificultad de conseguir repuestos en el mercado secundario y también en el mercado de repuestos originales, donde adicionalmente la ausencia de divisas provoca que exista escasez relativa de los repuestos.
  • Por otra parte, el hecho de que los transportistas no cuenten con las libertades de aumentar la tarifa del pasaje según el comportamiento de los precios  de la economía (se debe recordar que los pasajes solo pueden elevarse a través de decretos gubernamentales) hace que los mismo tomen la estrategia de actuar en forma de gremios, es decir a través de acuerdos explícitos disminuyen la actividad de las pocas unidades de transporte que conforman a la flota de las diferentes líneas de transportistas, causando así mayor ausencia de sus servicios a los usuarios.
  • Debido a la falta de correspondencia entre las tarifas y la inflación existen integrantes de líneas de transportistas que crean otras líneas paralelas que tienen servicios con mayores precios, provocando también ausencia de unidades en las líneas formales.

A través de las anteriores consideraciones se hace obvio que el sector automotor y transporte están siendo afectados por problemas análogos a lo de los demás sectores de la economía venezolana, es decir: a) el modelo de dependencia a los beneficios petroleros, b) la política cambiaria,  c) la falta de importación de bienes, d) la falta de producción interna y e) la escasez de divisas.  Aspectos que provocan que los diferentes actores que participan en la industria y el transporte se desplacen e incluso formen nuevos mercados paralelos que perfeccionan sus distorsiones frente a las mismas políticas de regulación y control que están desfasadas de la dinámica de la economía venezolana.

Comentarios a @wjts71

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