PDVSA: La Tormenta Perfecta

By:
Posted: Miércoles 6 Diciembre, 2017
Category: Opinión
Tags: , , , , , , , ,
Comments: 0



El 2017 ha sido sin lugar a dudas un año crítico y turbulento para PDVSA, no precisamente por la preocupante caída de producción, ya que ello es una realidad visible desde 2008, aunque enmascarada por variables de mercado convenientes, sino por que "parte de las aguas putrefactas que allí permanecían estancadas", han finalmente llegado al mar. Y han sencillamente llegado al río, no por convicción, sino más bien por obligación.


Dada la amplia difusión de alertas, que muchos; y entre ellos el suscrito, se han encargado de hacer publicas desde al menos 2008, es poco posible que el desenlace y el cauce que ha tomado recientemente, haya sorprendido a muchos. Se veía venir, se esperaba, era cuestión de tiempo. Incluso, la huida a cuenta gotas tanto de factores políticos como propios de la estatal, inmersos en hechos dolosos, cuestionables y/o alejados del deber ser, se ha visto en ejecución desde mediados de 2014 y tuvo su clímax con la salida reciente de algunos jerarcas. Ellos veían en el futuro cercano el desplome del castillo de naipes que sustentado en mentiras, demagogia, incompetencia y corrupción, "construyeron" y vendieron al ejecutivo de espaldas al mejor interés de nuestra maltrecha patria.

Ante el desplome del barril y la consiguiente sequía financiera agudizada por una gestión cada vez mas precaria, el ejecutivo sintiéndose traicionado por sus antiguos delfines, se resiente y responde dolido y con desmesurada fuerza metiendo en el mismo pote a justos y pecadores; aunque sea ya demasiado tarde para enderezar el entuerto.

Pero lo peor aun no parece haber llegado, dado que no se han atacado los problemas de fondo, sino más bien sus consecuencias. No hace falta más que enumerar la cadena de elementos que pesa sobre los hombros de nuestra fundamental industria:

- Producción de crudo (excluye LNG) se desploma a razón de 15.4% anual desde 2016 y amenaza con agudizarse

- Producción de gas al ser asociada en un 90+ % al crudo, en consecuencia cederá a menos de 6.000 MMPCD

- Incremento de la demanda de diesel termoeléctrico al escasear el gas

- Capacidad activa de refinación decadente en 32%-35%

- Ingresos totales y netos severamente comprometidos para el ejercicio

- Limitado flujo de caja para enfrentar la demanda natural de CAPEX y OPEX necesaria para mantener y generar nueva producción

- Importación creciente de crudo y derivados aunque recientemente han cambiado de suplidor y reducido algunos pedidos por limitación financiera

- Bloqueo selectivo a vías de acceso a flujo financiero

- Infraestructura decadente y sin mantenimiento proactivo predice un escenario complejo de potencial y severa siniestralidad

- Mercados en riesgo de ser absorbidos por países productores mejor "dotados"

- Desmoralización generalizada del personal, corrupción plena y estructura organizacional tecnológicamente rezagada y desarticulada

A todas estas y aunque pudiera sorprender a muchos, lo más critico de todo aun no ha sido mencionado. Lo que realmente alarmar y preocupa es que Petróleos de Venezuela para enfrentar esa urgente coyuntura, cuenta con un presidente y una junta directiva cuyas credenciales están ausentes o son de dudosa cuantía.

Una junta directiva que es y ha sido participe y parte ejecutora responsable de la situación actual de depuperación pretende erigirse como la salvadora, pero en medio de una circunstancia aun más apremiante que la que permanecía vigente cuando comenzó el actual desastre.

A lo anterior se le suma el agravante, que la cabeza de PDVSA desconoce los segmentos de la cadena natural de operaciones del negocio petrolero, así como el necesario enlace geopolítico entre los mercados energéticos globales.

Aunado a lo anterior, los recientes eventos públicos y notorios de corrupción y persecución (justificada, reales o no), han originado pánico interno tanto en justos como en pecadores, hasta el punto que existe una matriz de opinión generalizada donde ha prácticamente desaparecido el concepto de nivel de autoridad y perfil de delegación para dar paso al temor a la toma de decisiones.

En resumen, en la PDVSA de ahora se ignora la magnitud real de los problemas, no se sabe el como ni el que hacer, no se dispone de capacidad financiera y se teme el tomar decisiones. Es lo que se llama una Tormenta Perfecta.


Noticias relacionadas

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar
Ocultar