El embrollo financiero del Banco Bicentenario (Análisis)

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Zuma Seguros

El Banco Bicentenario ha tomado diversas formas, el cual en principio fue una fusión de cinco bancos del Sistema Nacional de la Banca Pública en el año 2010, los cuales fueron: el Banco de Fomento Regional, Los Andes y los bancos nacionalizados Bolívar Banco, Central Banco Universal, Banco Confederado y BaNorte. Para el año 2016 se le sumó el Banco del Pueblo Soberano.

En términos generales el Bicentenario se considera con ciertos problemas financieros en el común de la gente, en este espacio trataremos de vislumbrar si estas afirmaciones son ciertas.

Nuestros análisis comenzarán discutiendo acerca del tamaño de esta institución en el sistema bancario. El caso del tamaño de los activos del Bicentenario estos representa el 6,73% del mercado (Diciembre 2017). Respecto a los pasivos el Bicentenario tiene el 6,88% del sistema.  En una primera aproximación se pudiera decir que el Bicentenario es una institución bancaria pequeña, pero en realidad cuenta con la quinta estructura patrimonial del sistema.

En lo que se refiere a su carteras de crédito, el banco tiene poco peso en el mercado, esto debido a su tamaño financiero, el cual hemos descrito brevemente en el párrafo anterior, de tal manera que nuestro objetivo es ahora desarrollar la forma en la cual se distribuye su cartera de crédito, en este sentido el Bicentenario en lo que se refiere a actividades agrícolas destina el 8% de su cartera y al sector industrial apenas el 4% y a actividades comerciales y de consumo 74% indicando que dicha entidad poco o nada a la creación de valor agregado de la sociedad.

                                           Fuente: Sudeban, Seguros y Banca

En el mismo orden de ideas, si se detalla el nivel de la cartera inmovilizada de dicho banco, se puede utilizar al índice de morosidad (el cociente de la cartera inmovilizada respecto al total de la cartera de crédito del banco, mientras mayor es el indicador refleja más alto el grado de morosidad o créditos con alta probabilidad de no cobrarse), en este aspecto el Bicentenario tiene un índice de morosidad de 0.43, el cual coloca al banco en el noveno puesto de riesgo de créditos incobrables de los 32 bancos del sistema.

En consideración a lo anterior, es bueno detallar en buena medida a la variable de liquidez del banco en cuestión; se comenzara con el coeficiente de la disponibilidad de los bancos respecto a la captación del público (este índice sirve para determinar que banco tiene más ingresos para emprender en inversiones con el público o también para responder a eventuales retiros del público), en este aspecto el banco Bicentenario se encuentra en una situación intermedia ocupando el puesto décimo del ranking.

Por otra parte, otro índice de interés es la relación por cociente entre la disponibilidad en título de valores en relación con la captación del público (el coeficiente explica si la institución financiera tiene para responder a una posible corrida), en este reglón el Bicentenario se encuentra en una situación intermedia ya que se ubica de nuevo en el puesto 10 del top de 32 bancos.

Ahora según la información estadística de la Sudeban para el mes de Diciembre del año 2017, se evidencia que la mayoría de los indicadores de rentabilidad del Bicentenario no son nada adecuados, si tomamos la relación de ingresos por créditos respecto a su cartera total de créditos se observa que la institución se ubica en el puesto 28 del sistema implicando uno de los tres valores más bajos; si por último analizamos el resultado neto respecto a los activos promedio la situación empeora en relación al anterior índice, ya que el banco se ubica en el puesto vigésimo cuarto del sistema bancario.

Ahora bien, el lector se debe estar preguntando ¿Por qué el Bicentenario se ubica en una tan reprobable situación para el mes de Diciembre?, para entender mejor esta problemática se debe recordar el índice de morosidad; el Bicentenario tiene una alta morosidad (noveno puesto de los 32 bancos del mercado), no aporta créditos para actividades productivas, y además no realiza gestión de seguimiento para evitar la morosidad, de tal manera que tiene créditos que no se cobran y no generen una adecuación en su estructura de activos, ni en la de rendimientos, afectando así la estabilidad futura del banco.

Comentarios a @wjts71

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