Expertos coinciden en que la oposición venezolana perdió la brújula

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Foto: Jeduar Méndez
Según expertos la MUD se convirtió en un espacio para acomodarse económicamente, dejando de ser una alternativa democrática cuyo objetivo sea transformar al país

Durante el año 2017 las protestas fueron caracterizadas por una violencia manifiesta por parte del gobierno quien exhibió de qué manera se aplicaban los recursos del Estado y dejaron un saldo de más de 120 muertos, la implantación de una asamblea nacional constituyente, el triunfo del oficialismo en las elecciones de gobernadores y el adelanto unilateral de las presidenciales, todo ello pareciera haber dejado sin aliento a la Mesa de la Unidad Democrática. Su presencia en el mapa político apenas se siente.

Analistas políticos aseveran que “La oposición vive su peor momento”. Advierten asimismo que la dirigencia está extraviada y no tiene una estrategia en común que capitalice el descontento que existe hacia el presidente Nicolás Maduro.

El experto en estrategia comunicacional y dirigente del partido político ProCiudadanos, Guzmán González, coincide con la opinión de estos expertos desde consideraciones que plantea, “en este momento, la MUD se ha convertido en “un muerto insepulto”, un organismo que no hace sino tratar de captar adeptos con potencialidades de financiamiento económico que pueda aportarles oxígeno a sus continuas giras y viajes al exterior que nada aportan a la solución de la crisis venezolana”. Señala mas adelante que ” Sus integrantes no mostraron ni el mas mínimo respeto por el dolor de las familias que perdieron a sus seres queridos durante las protestas, empleaban ese dolor para tratar de catapultar sus intereses personales traicionando una y otra vez la confianza que se les tenía y pregunten si les importaba”.

Según el experto Pedro Alfonso del Pino, el alejamiento entre la oposición y la ciudadanía comenzó en 2015, cuando en medio de la victoria de las parlamentarias la MUD hizo promesas que no pudo cumplir. La principal fue asegurar que durante el primer año de gestión de la Asamblea Nacional se sacarían a Maduro del poder.

Señala que  “La estrategia que aplicó fue errada porque se apresuró. No supo capitalizar el triunfo de las parlamentarias. Las actuaciones condujeron a la oposición a un callejón sin salida, ahora no hay liderazgo ni orientación”.

Por su parte, el politólogo Alfredo Coronil asevera que la crisis en la oposición es la consecuencia de que sus miembros hayan utilizado a la MUD para mejorar su posición económica y social, y no para convertirse en una alternativa democrática capaz de transformar al país y devolverle la institucionalidad. Considera que la alianza de partidos “pudo ser gloriosa”.

Añade que “A Maduro le tocó una oposición de segundones. Sus integrantes se corrompieron, dejaron a un lado el plan estratégico para acomodarse y se rebajaron al chavismo”.

Además de desunirse, de acuerdo con Del Pino la oposición ha cometido otro error: crear expectativas de que la comunidad internacional resolverá los problemas internos. “Ningún gobierno ha caído por sanciones”, expresa.

Advierte que no haber participado en las presidenciales del 20 de mayo desarticuló aún más a la MUD a pesar de que el proceso fue convocado por la asamblea nacional constituyente. Resaltó que las experiencias en otros países demuestran que ninguna oposición que deje de participar en unos comicios, incluso organizados por “la dictadura”, alcanza el poder.

Agrega que “La abstención no conduce a la fuerza política. Esa acción desesperanzó más a los venezolanos. Y levantar el ánimo implica que hablen con seriedad y sin levantar expectativas que lleven a la frustración como ocurrió hace tres años”.

Desde el año 2015 el gobierno ha arreciado su ataque contra la oposición pero no ha logrado desaparecerla, según Fernando Spiritto y Del Pino. “Maduro tiene arrinconada a su disidencia porque no juega limpio: utiliza la represión, los recursos del Estado y el control de las instituciones para imponer su agenda”, indica Spiritto.

Coronil es más severo en su planteamiento. Asegura que la MUD se suicidó por las fracturas y los intereses partidistas. “Se destruyó ella misma. Ni siquiera Chávez lo hizo”.

Recientemente, la mesa anunció una reorganización de la plataforma que tratará nuevamente de atraer a su electorado y convencerlo de exigir unas presidenciales que cuenten con observación internacional y cumpla con los estándares democráticos.

Los politólogos señalan que si no hay un único vocero que se conecte con la gente, transmita las propuestas y actúe de manera concreta, el esfuerzo se perderá. “Cometerían un grave error si confunden reorganización con acción. El problema no es asignar roles, sino materializar planes que rescaten la voluntad de la gente y la credibilidad de la organización”, expresa Spiritto.

Los especialistas coinciden en que la MUD tiene que comenzar por renovar sus partidos. Afirman que a partir de allí la coalición debe crear un mensaje atractivo que no solo tenga como consigna la salida de Maduro, sino que promueva un cambio de modelo totalitario a uno institucional. Luego, trabajar en una organización eficiente y sin desencuentros, lo que permitirá articular una estrategia.

Spiritto puntualiza“Una coalición necesita incentivo, que se sienta que hay un acercamiento al poder porque su agenda se impone sobre el gobierno. Si no existe, se rompe y los miembros buscan otras opciones para acercarse al poder”.

Foto: Jeduar Méndez / ProCiudadanos

Fuentes: ProCiudadanos/ EN

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