¿Cuánto cuesta enfermarse en Venezuela? ¿Te puede costar la vida?

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Redacción: Seguros y banca

La salud es un componente fundamental en la calidad de vida del ciudadano, y uno de los factores determinantes es la capacidad de acceder a los tratamientos para la cura de una patología o dolencia. En el presente artículo damos un repaso a los costos asociados a padecimientos comunes como la hipertensión arterial y otros no tan comunes como ciertos tipos de cánceres. Antes, se menciona información relevante al tema de las vacunas, uno de los primeros escalones a tomar en cuenta para el desarrollo de un sistema de salud público bien administrado.

El campo de la medicina, en especial a partir del siglo veinte, tuvo un auge y desarrollo espectacular, no solo debido a las investigaciones realizadas para determinar qué tipo de organismos patógenos tales como virus, parásitos y bacterias llegaron a diezmar durante mucho tiempo poblaciones enteras, sino al reconocimiento de un compendio de problemas y trastornos que se agudizaron con el aumento en el consumo de carnes rojas, grasas, azúcares, el estrés asociado al ámbito laboral y las condiciones de salubridad e higiene, aparejadas a los cambios en el estilo de vida de la sociedad, la transición desde áreas rurales a la ciudades y las mejoras en el poder adquisitivo, factores que aunque muy positivos tuvieron sus consecuencias.

Esta constante evolución permitió el establecimiento de sistemas de atención para la salud tanto públicos como privados, que derivaron en tratamientos cuyo soporte era la experiencia y recomendaciones de los médicos de profesión y los medicamentos elaborados por importantes conglomerados de la industria farmacéutica.

 Recuperarse de cualquier enfermedad en Venezuela se ha puesto cuesta arriba en los últimos años, debido a la escalada de precios en vacunas, medicamentos, consultas y exámenes médicos, además de la escasez que ha afectado la reposición de medicamentos en farmacias, reactivos en laboratorios y material médico-quirúrgico en centros asistenciales, factores que inciden directamente en el constante deterioro en calidad de vida de la población.

Vista de manera integral, una buena salud empieza con la prevención de enfermedades que se pueden evitar o contrarrestar con una vacunación adecuada. La Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría en su Esquema de Inmunizaciones para Niños del mes de Enero del 2018, establece las vacunas que deben aplicarse a niños recién nacidos y hasta los 10 años de edad, entre las cuales cabe mencionar Hepatitis A y B, tuberculosis o BCG, Haemophilus influenzae tipo b, poliomelitis, tos ferina (difteria, tétanos y pertussis), anti neumoccócica conjugada (Streptococcus pneumoniae), influenza, rotavirus, tetravalente (meningococo), sarampion-rubéola-parotiditis, fiebre amarilla y varicela. Las vacunas más costosas son la varicela o lechina, seguida de las vacunas contra el neumococo y la hepatitis A; las menos costosas son rotavirus, fiebre amarilla y meningococo. A pesar de que estas vacunas deberían ser suministradas a través del sistema público de salud, la escasez y baja dotación de las mismas obliga a muchos padres de familia a adquirirlas por cuenta propia. Entonces, para cumplir con el esquema anteriormente mencionado, se deberá destinar aproximadamente 8 salarios mínimos.

Ahora, mencionemos los costos de tratamientos para problemas comunes como la hipertensión arterial y no tan comunes, de forma que nos hagamos una idea que la situación actual afecta toda la población independientemente de la patología que tenga.

A finales del mes de Febrero de 2018, las personas que padecían de hipertensión arterial debían ingeniárselas no solo para conseguir los tratamientos sino para, de alguna manera, estirar sus salarios y pensiones hasta cancelar los costosos medicamentos. En el caso del Losartán, versiones importadas de este medicamento se conseguían en 370 mil bolívares. Otro medicamento común en este tipo de dolencias, llamado Candesartán, rondaba los 680 mil bolívares y un tratamiento mensual  basado en la Amlodipina excedía el millón de bolívares. Y estas cifras no detendrán su aumento mientras persista la grave crisis estructural que afecta a la nación.

Respecto a la carga económica que asume el Estado venezolano en el caso de enfermedades cardiovasculares tales como la insuficiencia cardíaca, el sistema sanitario erogó aproximadamente 55 millones de dólares en el año 2017. El costo por caso para los pacientes internados se estima en 1119 dólares para los casos de menor severidad, y 3680 dólares para aquellos con mayor severidad en el cuadro clínico. Este tipo de patologías, sumamente caras desde el punto de vista económico, pueden atenderse siempre y cuando la administración pública sea manejada conforme a criterios de excelencia, eficiencia y de forma responsable.

En casos donde el paciente presenta sarcoma de Ewing, que es un tipo de cáncer de tejido óseo o de tejidos blandos que afecta principalmente a niños y jóvenes, muy poco frecuente y con tratamientos muy costosos, algunas instituciones estatales dan a entender que es un lujo suministrar a los pacientes medicamentos que acompañan dicho tratamiento, como el Cardioxane, que cuesta alrededor de 300$; el mismo sirve para proteger el corazón ante los efectos secundarios y perjudiciales de la quimioterapia.

Si se requiere de una intervención quirúrgica previa para extraer partes del tumor antes de aplicar la quimioterapia o radioterapia, la operación puede oscilar alrededor de los 2000$. Varios medicamentos utilizados durante la quimioterapia son la Actinomicina D, que ronda los 20$ cada ampolla y requiere varias aplicaciones; éste suele comprarse en Colombia ya que en el país es difícil conseguirla. Otro medicamento que puede incluirse en el tratamiento es el Avastin, cuyo precio ronda los 320$.

En el tratamiento de diversos tipos de cáncer es muy común que los especialistas en oncología receten un medicamento llamado Granocyte, para que el paciente recupere el nivel adecuado de glóbulos blancos y rojos. Este requiere varias aplicaciones durante el mes y ronda los 140$ cada ampolla (Granocyte 34 263mcg marca comercial).

Bien sea en la fase preventiva o de tratamiento (cura y controles durante y después de la sanación), la salud en Venezuela se ha convertido en un lujo, debido a que se hace cada día más palpable que menos gente puede acceder a los medicamentos requeridos para su condición médica. Lo mencionado es apenas la punta de un iceberg respecto a otros gastos tales como el transporte y movilidad del paciente, estadía y residencia en el caso de tratamientos realizados en otra ciudad distinta a su domicilio, nutrición y vestimenta adecuada, los cuales debe incurrir el ciudadano si quiere cumplir con las pautas y recomendaciones de los especialistas médicos.

 

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