Comerciantes de Quinta Crespo bajo vigilancia para que no aumenten los precios

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De igual manera se nota la connivencia entre los funcionarios y los bachaqueros quienes realizan su actividad apostados en las afueras del mercado

La venta ilícita de productos básicos continúa sin restricciones.  La ocasión para ofrecer en voz baja los alimentos era cuando los militares se descuidaban. “Pasta”, dijo rápidamente una mujer que estaba sentada en una acera. La presencia de guardias nacionales no intimidó a los bachaqueros que se encontraban ayer a las afueras del mercado municipal de Quita Crespo

El medio kilo lo vendía en 150.000 bolívares, pero decidió rebajárselo a 140.000 bolívares a un interesado. “¿Cómo hacen para vender los productos ante la presencia de la Guardia Nacional?”, le preguntó el hombre. “Guapeamos”, afirmó. El bachaquero le cobra al comprador en otro lugar, alejado de los funcionarios. Otros comerciantes informales contaban sin ningún recelo las pacas de dinero que obtenían por las ventas.

A pesar de que hace dos semanas el presidente Nicolás maduro ordenó a la Gran Misión Abastecimiento Soberano y Seguro –presidida por el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López–, intensificar “la lucha contra los bachaqueros que venden productos en esquinas”, y tomar los mercados municipales para acabar con “las mafias que ocasionan el incremento de los precios de los productos”, el comercio ilegal de los productos básicos desaparecidos en los supermercados persiste.

Desde la semana pasada, los comerciantes del mercado de Quinta Crespo han visto a guardias nacionales recorrer los pasillos cada vez más vacíos de consumidores. Luego de conversar con unos buhoneros, un guardia nacional dijo que el martes un lote de 20 funcionarios llegó a las 5:00 am y después, cerca del mediodía, fueron a buscar a otra veintena de militares.

Uno de los guardias nacionales afirmó que “Las órdenes, además de vigilar a los bachaqueros, son resguardar la seguridad del recinto y vigilar que no aumenten los precios de los productos”.

No es la primera vez que los comerciantes de Quinta Crespo advierten la presencia de militares o funcionarios de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos. Varios aseguraron que los fiscales han inspeccionado dos veces el mercado en lo que va de año para obligar a bajar los precios. Añadieron que esperan una tercera fiscalización.

“Estamos a la buena de Dios”, expresó un vendedor de hortalizas. Sostuvo que no existe una ley que proteja a los comerciantes. “Los fiscales han venido en dos ocasiones y lo único que nos generan es rabia”, aseveró.

No tiene papas y cree que no volverá a venderlas porque después la Sundde le exigirá bajar el precio y eso solo le traerá pérdidas. “Te obligan a poner el precio que ellos quieren a pesar de que uno les muestra la factura de pago a los proveedores”, añadió.

Alí Poveda, abogado laboral y directivo de la Asociación de Trabajadores Emprendedores y Microempresarios, declaró que la medida viola la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, que otorga a las cámaras municipales el desarrollo de la economía local. “Los mercados municipales pasarían a ser objeto de control desde la cúpula gubernamental”.

Indicó que ante el argumento del gobierno de que existen mafias y corrupción en los mercados, cabe preguntarse cómo es posible que operen si ya los mercados municipales estaban intervenidos por el órgano competente de la alcaldía para eso, por la Guardia Nacional y por todo un conjunto de autoridades. “Si se presentan problemas de corrupción y de mafias tiene que ser con el consentimiento o por la ineficiencia de las autoridades que han intervenido esos mercados”, señaló.

Añadió que el gobierno intenta imponer un mecanismo para lograr el control total de la producción y comercialización de productos, especialmente los alimentos. Recordó la Ley de los Consejos Productivos, que faculta al Ejecutivo a controlar los procesos que ocurren dentro de una empresa. “Ahora van con el control de los mercados municipales, que es donde operan los concesionarios de esos puestos que representan un espacio de su propiedad privada”, sostuvo.

Las actividades de reventa de productos de primera necesidad o “bachaqueo” es una modalidad que deja grandes ganancias sin duda pero, ante la realidad de que estos comerciantes informales logran tener acceso a productos de la canasta básica que no se consiguen en ningún otro lado, cabe preguntarse ¿dónde los obtienen? ¿Cómo se desvían estos productos para que no lleguen a los espacios formales de comercio pero si a los de los buhoneros? Y lo más importante: ¿ Que tan involucrados están los cuadros medios y altos de la jerarquía castrense en estas prácticas?

Foto: Agencias

Fuente: EN

 

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