[Caiga quien Caiga] Se equivocan aquellos que opinan lo contrario: Hacer política es negociar

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Posted: Martes 7 Noviembre, 2017
Category: Especiales
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La palabra moral tiene un carácter subjetivo. De repente lo que para mí es moralmente bueno, aceptable, para ti no lo es. Todos alguna vez o muchas veces, hemos sido o somos inmorales. Mentir a tu pareja una infidelidad material o de pensamiento, puede ser inmoral. Hacer trampas durante un examen es inmoral. Esto puede ser peor si vamos a los extremos. En la Guerra la palabra moral no es contraria a permanecer vivos. Tu primera tarea es mantenerte vivo y esto me recuerda aquel concepto de la política como actividad similar a la guerra, solo que por otros medios.


Elementos de espacio y tiempo, condicionan la moralidad.

¿Es inmoral negociar con el gobierno para salir en libertad? ¿Es inmoral negociar con el gobierno para mantener en el poder? ¿Los que se juramentaron ante la ANC fueron inmorales?

Muchas cosas desconocemos.

Significado de Moralidad.

Moralidad significa ser honrado, probo, de recto proceder, de integridad intachable, que no le falta ninguna de sus partes, virtuoso, leal a los principios, a la ética, a la justicia. La moralidad es muy amplia y cubre todos los ámbitos de la vida humana, en lo económico, lo social y lo político. Todas las personas, aun la más humilde y sencilla, somos agentes morales en el sentido de que somos capaces de actuar moralmente en forma correcta o incorrecta en cualquier campo. Una persona puede hacer negocios oscuros perjudicando a la empresa privada para la cual trabaja y esta acción puede ser inmoral e ilegal, aunque no política. Otra persona pudiera ser alcalde, juez, ministro o magistrado y hacer negocios deshonestos, resultando en una acción concurrentemente inmoral, ilegal y políticamente equivocada. Todos estos actos son inmorales independientemente del área, sin embargo, la palabra inmoralidad cabe mejor cuando se usa en la dimensión personal y social.

¿Y ES INMORAL NEGOCIAR?

Como lo dijo la analista política Dana Weiss “Solo quien piense que negociar es una muestra de debilidad no comprende que negociar es una muestra de fortaleza para resolver conflictos”.

En el camino hacia una meta, el primer puente es la negociación. Ha sido la clave con que muchas naciones han resuelto su camino a la democracia y al desarrollo.

En los negocios de los empresarios, de los comerciantes, se negocia igual que en la política de partidos, de gobierno. “Un empresario puede aprender de un político porque también busca acuerdos todos los días”, dice Maribel Quiroga, socia de CRG Consultoría y Relaciones Gubernamentales de México.

A diario observamos personas que para dar de comer a sus hijos, recurren a robar, a prostituirse. Los juzgamos sin detenernos a analizar en profundidad la situación.

En un estado de necesidad, debes decidir si dejar morir a un ser querido o doblarte ante el opresor. Hay que enfocarlos empáticamente para entenderlo.

Lograr acuerdos es una habilidad que un líder debe dominar para cumplir sus promesas y ganar credibilidad. Es una de las capacidades más importantes, porque cada vez es más difícil imponer y más necesario persuadir. Un director de cualquier organización, debe ejercitarse en negociación, para enfrentarse con aliados claves, con proveedores, socios o sindicatos, y hasta con su competencia (enemigos). No puede darse por vencido nunca.

Cuando se negocia se construye un edificio, donde lo único visible es la punta. Debajo subyacen los intereses. Hay que revisar, explorar y sacar a flote muchos argumentos, razones, para encontrar una solución.

Quien quiera ser líder, debe rendir cuentas. Tiene compromisos que son promesas que cumplir y mide sus niveles de satisfacción por lo que ofrece y lo que construye. Sólo así ganará la confianza de sus seguidores.

Lo básico a la hora de negociar es tener conocimiento que puedes ceder y en que no. Controlar las reacciones, el temperamento. No ser presa fácil de las provocaciones, que te pueden desgastar y finalmente te obligan a ceder.

NO HEMOS APRENDIDO

Que a estas alturas del proceso, aun tengamos que hacer pedagogía política sobre el proceso de negociación política, es una muestra de la carencia de madurez, de “enanismo” de una parte de la clase política y de la misma opinión pública.

 

Desde que nacemos negociamos. El bebe que nace en silencio, recibe una nalgada para que exprese su deseo de vivir. Yo felicito las palabras de Yon Goicochea hoy cuando expreso que Diálogo con el Gobierno y de la misma manera, enfatizó que en Venezuela debe existir un diálogo real y admitió que uno de los compromisos para salir de la cárcel con el Gobierno fue, sin ofrecer mayores detalles, “no creer en la guerra”. Reconoció que cualquier preso político que quiera salir de la cárcel debe negociar con el Ejecutivo. Lógico si son ellos quienes te meten preso, quienes controlan los órganos de seguridad.

En el caso de los Gobernadores que se juramentaron, la gente puede entender que “aceptaste” para salvar el derecho de otros. Un juramento no significa nada ante la voluntad de miles que votaron por ti. El juramento o la obligación de entenderte con la dictadura, puede ser vista como parte de la “tortura” que sistemáticamente aplican los alumnos de los Castros y recalco yo no puedo asegurar que hicieron bien o hicieron mal. De lo que sí estoy preciso es que no era su derecho decir que no. Eso le correspondía a los que votaron. Una cúpula caraqueña no podía pasar por encima de una región.

Goicochea hace mucho más en libertad, que detrás de una reja. Preso.

Renunciar a la negociación es declinar el papel fundamental que como políticos, tienen todos los que ejercen cargos públicos o aspiran a ellos.

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